Transporte sostenible o green transport: políticas y fórmulas para reducir el impacto de la huella de carbono

Gráfico emisión global de CO2

Gráfico emisión global de CO2 por Addingplus

Con la maximización del uso de la paquetería y el extensivo uso de los marketplaces, acelerado por la pandemia, el sector del transporte y la logística son sectores señalados como emisores de CO2. Usuarios y consumidores hoy demandan rápidas entregas para sus compras. Este es un cambio en el paradigma del consumo en la forma de prestar servicio, y ha venido para quedarse.

Normativa y plan Green Transport de la UE cómo orientación

Las normativas y planes de la UE en materia de transporte sostenible y emisiones, definen desde hace tiempo las políticas que los gobiernos europeos están aplicando al transporte.

Muchos de estos planes están recogidos en la directiva (UE) 2019/1161 del Parlamento Europeo y del Consejo de 20 de junio de 2019 por la que la Directiva 2009/33/CE modifica la promoción de vehículos de transporte por carretera limpios y energéticamente eficientes.

Y tiene en cuenta la Comunicación, de 31 de mayo de 2017, titulada «Europa en movimiento: una agenda para una transición socialmente justa hacia una movilidad limpia, competitiva y conectada para todos».

Vehículos limpios e innovación en nuevas tecnologías

La Comisión señala que el incremento de la producción ha de ir acompañada de la aceptación de los vehículos limpios, facilitándose unas infraestructuras de combustibles alternativos.

Así mismo la innovación en nuevas tecnologías ha de contribuir a la reducción de las emisiones de CO2 de los vehículos y la contaminación atmosférica y acústica, a la vez que han de ayudar a un transporte sostenible, gracias a la descarbonización del sector.

Acompañado de una mayor aceptación de los vehículos de bajas emisiones y de emisión cero que van a reducir la huella de carbono y de determinados contaminantes (partículas, óxidos de nitrógeno e hidrocarburos no me tánicos).

La disponibilidad de infraestructuras también ayudara a su implantación, ya que se apuesta por la recarga y repostaje suficientes para el despliegue de vehículos impulsados por combustibles alternativos.

El 8 de noviembre de 2017, la Comisión adoptó un plan Green Transport de acción para apoyar el despliegue acelerado de la infraestructura para los combustibles alternativos en la Unión.

¿Cuáles son los avances de la normativa en transporte sostenible en España?

En el caso de España, estas normativas y planes se han traducido en el proyecto de ley de cambio climático, en su apartado Hacia la movilidad sostenible”.

El sector de la movilidad ha de orientar toda su cadena de suministros hacia nuevos modelos de transporte sostenible y logística verde, orientándose a cubrir las oportunidades que abre la realidad económica y social sin emisiones.

Al respecto, el proyecto plantea un marco de reducción de la huella de carbono progresiva que favorece la adaptación industrial y tecnológica, y abre nuevas oportunidades de negocio.

Las Administraciones Públicas (Admon. General del Estado, comunidades autónomas y entidades locales) con el horizonte del 2050 fomentaran un parque de turismos y vehículos comerciales ligeros sin emisiones directas de CO2.

Para ello, de acuerdo con la normativa europea, adoptarán medidas necesarias para que los turismos y vehículos comerciales ligeros nuevos, excluidos los matriculados como vehículos históricos, no destinados a usos comerciales, reduzcan paulatinamente sus emisiones, de modo que no más tarde del año 2040 sean vehículos con emisiones de 0gCO2/km.

Se pondrán en marcha medidas que faciliten la penetración de estos vehículos, incluyendo apoyo a la I+D+I.

Las emisiones del sector transporte y logística

Si tomamos los datos de emisiones de CO2 oficiales, encontramos el informe publicado por el Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico (MITECO).

Se trata del Avance del Inventario de Emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI), enviado por España cada año a la Comisión Europea.

Según el avance de inventario de emisiones, publicado en julio del 2020. Cuyos datos corresponden a las mediciones del año 2019. A la espera de disponer del próximo estudio, hemos tomado sus cifras y datos.

Si analizamos las cifras, según los datos oficiales, las emisiones de gases de efecto invernadero cayeron un 6,2% en España, según el estudio.

Los datos por sectores, comparados entre los dos últimos años, reflejan un modelo de transporte poco sostenible:

  • El transporte sigue siendo, como en años anteriores, el sector más emisor y supone en 2019 el 29% de las emisiones en términos de CO2 equivalente, seguido de la industria (20,6%), la generación de electricidad (13,5%), la agricultura y ganadería en su conjunto (12,5%), el consumo de combustibles en los sectores residencial, comercial e institucional (8,8%), y los residuos (4,3%).
  • Para el sector transporte (29% de las emisiones): +0,7% de las emisiones de dióxido de carbono ligadas al transporte, debido principalmente al transporte por carretera (que por sí solo supone un 26,8% del total de las emisiones de GEI del inventario).

Y llegó la pandemia

Un cambio importante en los datos del 2020 lo muestra el estudio de BC3 (Basque Centre for Climate Change), ya que es la primera vez que se logra reducir la huella de carbono por debajo de los niveles de 1990, en concreto, un 7%.

Esta fecha y dato es especialmente relevante, debido a que, en el Acuerdo de París o Pacto Verde Europeo, se toma el año 1990 como fecha de referencia en los compromisos climáticos.

Por otro lado, debe tenerse en consideración la nueva Ley de Cambio Climático española promovida por el Gobierno, que fija que en el 2030 se consiga un recorte de al menos el 23% de emisiones respecto a los datos de 1990.

Los investigadores de BC3 consideran que, si no hubiera ocurrido el parón económico provocado por la pandemia, el descenso global en España de los gases de efecto invernadero habría rondado el 4%. Nos alertan sobre el riesgo que con la recuperación se produzca un efecto rebote.

Siendo conscientes de la realidad y del impacto de las emisiones de CO2, las empresas de transporte y logística llevan años trabajando para orientar sus estrategias empresariales en la búsqueda de modelos de negocio y actividad más sostenibles que reduzcan la huella de carbono en sus actividades.

Principales estrategias de las empresas de transporte y logística para reducir la huella de carbono

1. Búsqueda de las mejores rutas, más directas y que supongan menos kilómetros

El empleo de software de planificación de rutas resulta una buena ayuda. Estas herramientas de software calculan las cargas y la huella de carbono para conocer el impacto que provoca la actividad en el transporte y así tomar las mejores decisiones, orientadas a optimizar las rutas y optimizar las cargas que se transportan, todo ello enfocado a un transporte más sostenible y eficiente.

2. Definir los mejores horarios de descarga

Franjas de carga y descarga, acordadas entre cargador y transportista. Esta opción permite centralizar las operaciones en franjas horarias estipuladas, reduciendo esperas tanto de vehículos como de conductores. Lo que supone una reducción de costes de manera directa y mejora la empleabilidad de los activos de las empresas de transporte.

3. Optar por renovación hacia vehículos híbridos o menos contaminantes

Diversas empresas, para conseguir un transporte más sostenible o verde, han optado por incorporar a sus flotas, vehículos pesados ecológicos (cabezas tractoras y semirremolques) que emiten emisiones contaminantes inferiores a la normativa EURO-VI y motor de Gas Natural.

El uso de combustibles alternativos menos contaminantes para la atmósfera o vehículos híbridos o eléctricos, pueden ser claves para la logística verde y sostenible del futuro. Otra opción sería el uso de sistemas alternativos al diesel, como el gas natural licuado (GNL).

Disponer de vehículos sostenibles y menos contaminantes es clave.

4. Revisiones de vehículos que forman el parque de la empresa

La gestión de flotas, el control del estado de los vehículos, sus neumáticos y filtros es básico para reducir las emisiones de CO2 y el consumo de combustible de los mismos.

5.  Carga completa, tanto a la ida como a la vuelta

Este planteamiento permite:

  • Reducir kilómetros de transporte en vacío.
  • Reduce los tiempos muertos de los vehículos y conductores.
  • Si las relaciones entre empresas funcionan, pueden crear relaciones a largo plazo.
  • Supone una mejora del medioambiente.

Una herramienta utilizada para completar las cargas, ya sea en la ida o en la vuelta, son las bolsas de cargas, que facilitan a las empresas el poder completar las cargas. Un modelo de transporte sostenible o transporte verde que optimiza la capacidad versus el volumen del vehículo que se emplea.

6. Reciclado de embalajes

El embalaje de los productos y su empaquetado debe estar en consonancia a la logística verde y sostenible, de forma que los materiales utilizados que sean contaminantes sean cambiados por otros que sean biodegradables y no afecten al ciclo biológico.

Uno de los procesos más importantes es recoger los deshechos empleados en el proceso de distribución para su reutilización, devolviéndolos al inicio dela cadena productiva de la compañía.

Este proceso es de vital importancia, ya que, si no se hace, no tendrá mucho sentido el resto de las actuaciones encaminadas a conseguir un transporte sostenible y logística verde más respetuosos con el entorno.

7. Mejorar la infraestructura de los almacenes

A fin de reducir las emisiones de carbono, y aprovechar de forma eficiente los recursos, las empresas de logística verde y sostenibles han empezado a diseñar sus almacenes para aprovechar elementos cómo la luz natural y disponer de sistemas de iluminación más eficientes, optando por el uso de tragaluces. Así como incorporar luces de leds.

La mejora de cerramientos y el uso de tejados blancos o de baja refracción solar, también suponen un importante ahorro. La captación de las aguas pluviales y su almacenamiento para su posterior uso y llevando a cabo programas de reciclaje, son alguna de las opciones, así como realizar programas de reciclaje de embalajes.

Todo ello supone una reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y la reducción de los costes para las empresas.

El objetivo de la Unión Europea en el transporte sostenible para el 2050

A nivel institucional, las políticas de transporte verde van encaminadas claramente a reducir la huella de carbono. Hemos de tener presente que la Unión Europea busca reducir las emisiones de CO2 en el ámbito del transporte sostenible: un 60% para el año 2050. Este objetivo de reducción de emisiones, sólo se conseguirá, reduciendo a la mitad el uso de vehículos que emplean combustibles de gasolina o diesel y trabajando con estrategias de cero emisiones de dióxido de carbono en los centros urbanos.

Las empresas de transporte y logística trabajan en ello con el objetivo de encaminarse a una movilidad sostenible, porque el futuro, se crea ahora.