Optimización de rutas de transporte: cómo reducir costes y mejorar la eficiencia

La ruta más corta no siempre es la más eficiente.
El tráfico, las ventanas horarias, la capacidad de los vehículos, los tiempos de carga y descarga o los kilómetros realizados en vacío pueden hacer que un recorrido aparentemente óptimo termine siendo más caro y menos productivo.
Por eso, la optimización de rutas de transporte no consiste únicamente en encontrar el camino más corto entre dos puntos. Se trata de planificar los desplazamientos teniendo en cuenta las condiciones reales de la operativa para aprovechar mejor vehículos, conductores, cargas y tiempos.

Redefinamos que es la optimización de rutas de transporte
La optimización de rutas consiste en determinar la mejor combinación de recorridos, vehículos y entregas buscando un equilibrio entre distancia, tiempo, coste y nivel de servicio.
Para ello pueden intervenir variables como:
- puntos de recogida y entrega
- ventanas horarias
- capacidad y disponibilidad de los vehículos
- tiempos de carga y descarga
- restricciones de acceso
- tráfico y distancias
- prioridades de los clientes
Por tanto, optimizar no significa necesariamente recorrer menos kilómetros. En ocasiones puede resultar más eficiente realizar un recorrido ligeramente superior si permite cumplir horarios, consolidar cargas o evitar posteriormente un viaje en vacío.
Ventajas de optimizar las rutas de transporte
Una buena planificación permite reducir kilómetros improductivos y, con ello, el consumo de combustible o energía, el desgaste de los vehículos y los costes asociados a cada servicio.
También ayuda a aprovechar mejor la capacidad de la flota, aumentar la puntualidad de las entregas y utilizar de forma más eficiente los recursos disponibles.
Entre sus principales ventajas encontramos:
- reducción de costes de transporte
- menor consumo de combustible o energía
- mejor utilización de vehículos y conductores
- reducción de kilómetros en vacío
- mayor puntualidad
- capacidad para realizar más servicios con los mismos recursos
- menor impacto ambiental
- mayor visibilidad sobre la operativa
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¿Cómo optimizar las rutas de transporte?
Planificar teniendo en cuenta la operativa real
Una ruta no debería diseñarse únicamente en función de kilómetros y tiempos teóricos.
La planificación debe incorporar las características reales de cada servicio: cantidad de mercancía, capacidad necesaria, horarios de entrega, disponibilidad de vehículos, duración prevista de las operaciones o restricciones de acceso.
Cuanto mayor sea el número de vehículos, destinos y condicionantes, más difícil resulta gestionar todas estas variables de forma manual.
Coordinar rutas y gestión de flotas
La planificación también debe estar conectada con la gestión de flotas.
De poco sirve calcular una ruta óptima si el vehículo asignado no está disponible, tiene prevista una operación de mantenimiento o no dispone de la capacidad adecuada.
Conocer dónde están los vehículos, qué servicios están realizando y cuándo volverán a estar disponibles permite tomar mejores decisiones y aprovechar mejor la flota.
Reducir los kilómetros en vacío
Uno de los puntos con mayor margen de mejora está en los trayectos realizados sin mercancía.
Consolidar pedidos, combinar recogidas y entregas o buscar cargas de retorno permite aumentar el aprovechamiento de cada desplazamiento.
Aquí entra en juego el backhaul en logística y así aprovechar el trayecto de regreso de un vehículo para realizar una nueva recogida o transportar otra carga, evitando que vuelva vacío.
Por ello, una buena optimización debe analizar la ruta completa y no únicamente el trayecto hasta el punto de entrega.
Más eficiencia en ruta para una logística más sostenible
De nuevo, la sostenibilidad del transporte no depende únicamente de utilizar vehículos eléctricos o de bajas emisiones. También pasa por reducir kilómetros innecesarios, mejorar los niveles de carga y aprovechar mejor cada desplazamiento.
Una buena planificación puede disminuir el consumo de combustible o energía y las emisiones asociadas a cada entrega. Estas medidas forman parte de un enfoque más amplio de logística verde.
Además, cuando se incorporan vehículos eléctricos, la planificación debe considerar variables como autonomía, puntos de recarga o tiempos de carga.
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De la ruta planificada a la ruta real
La planificación inicial es solo una parte del proceso. El tráfico, una avería, una carga que se prolonga más de lo esperado o un cambio solicitado por un cliente pueden alterar completamente una ruta durante la jornada.
Por ello, es importante tener visibilidad de lo qué sucede en ruta para detectar desviaciones y poder reaccionar. En algunos casos, incluso, es necesario cambiar el orden de las entregas, reasignar un servicio a otro vehículo o actualizar la previsión de llegada.
La optimización funciona mejor cuando planificación y ejecución están conectadas.
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Medir, ajustar y seguir mejorando
Para saber si las rutas están realmente optimizadas es necesario comparar lo planificado con lo que finalmente ha sucedido.
Algunos indicadores especialmente útiles son:
- kilómetros totales y kilómetros en vacío
- coste por ruta o entrega
- nivel de ocupación de los vehículos
- consumo de combustible o energía
- puntualidad
- tiempos de espera
- diferencia entre tiempos previstos y reales
- número de incidencias y replanificaciones
Estos datos permiten detectar rutas que acumulan retrasos, clientes que generan esperas recurrentes o vehículos poco adecuados para determinados servicios.
La optimización debe plantearse, por tanto, como un proceso continuo de planificar, ejecutar, medir y ajustar.
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Contar con herramientas para optimizar las rutas y la flota
Cuando existen pocos vehículos y rutas sencillas, parte de esta gestión puede realizarse manualmente. Pero a medida que aumentan los pedidos, destinos, vehículos y restricciones, las combinaciones posibles crecen rápidamente.
Las herramientas digitales permiten centralizar la información, conocer la disponibilidad de la flota, controlar la ubicación de los vehículos y disponer de información sobre la evolución de las entregas.
Con las soluciones de gestión de flotas y trazabilidad de Addingplus, es posible disponer de mayor visibilidad sobre el estado de las entregas y la flota. Esta información permite comprobar si la planificación se está cumpliendo y utilizar los datos reales para mejorar las siguientes rutas.
Porque optimizar una ruta no consiste únicamente en calcular cuál debería ser el mejor recorrido. También consiste en comprobar si realmente lo ha sido y utilizar esa información para que el siguiente sea mejor.